Castelldefels
Playa ancha y poco profunda a solo 25 minutos de Barcelona, perfecta para familias con niños pequeños. Arena fina, chiringuitos para comer con los pies en la arena y vistas al castillo medieval en la colina. La opción más fácil y rápida para un día de playa sin complicaciones.
Lo mejor
💡 Tip de padre/madre: La zona entre la parada de Renfe y el canal es la más familiar. Hay duchas públicas y baños. El agua es muy poco profunda durante muchos metros, ideal para bebés. Los chiringuitos tienen tronas.
Castelldefels es la playa de emergencia de toda familia barcelonesa y con razón. A 25 minutos en coche (o en Renfe, que para en la misma playa) tienes una playa enorme, ancha, con arena fina y un agua que tarda metros y metros en cubrir. Para bebés que gatean por la orilla o niños de 2-3 años que quieren chapotear solos, es perfecta. No hay olas grandes, no hay rocas y hay socorrista en temporada.
Los chiringuitos son otro punto a favor enorme. Puedes sentarte a comer una paella o unos calamares con los pies en la arena mientras los niños juegan a tu lado. La mayoría tienen tronas y son tolerantes con el ruido infantil (algo que no siempre pasa). El tramo entre la estación de Renfe de Castelldefels Playa y el canal es el más familiar: buena arena, buen acceso y servicios cerca.
Un plan redondo es combinar mañana de playa con una subida al castillo de Castelldefels por la tarde. Está en la colina detrás del pueblo, se sube en coche en cinco minutos y las vistas son espectaculares. El castillo tiene un parque alrededor donde los niños pueden correr. Si vais en tren, el Renfe C2 tarda 30 minutos desde Passeig de Gràcia y os deja literalmente en la arena. En agosto se llena los fines de semana, pero entre semana siempre hay sitio de sobra.